He aprendido que la confianza se construye con los años, y
que se puede perder en segundos. Cuida siempre no fallarle a quienes confían en
ti. Confía por completo solamente en quien nunca te ha fallado. La confianza es un tema
difícil, y hay que trabajar en ella; requiere paciencia.
He aprendido que en ocasiones no importa que tanto me
preocupe por alguien, a algunas personas simplemente no les interesa que me
preocupe por ellas. Debes dejar de prestar tanta atención a quien no la
merece. Tu atención no es ilimitada, úsala bien en personas indicadas.
He aprendido que no importa "qué" tenga en la
vida, pero si a "quién". Rodéate de gente que te haga crecer, de gente
que te haga feliz. Aléjate de aquellos que retrasan tu camino hacia tus sueños y
tu felicidad; corta la relación de golpe.
He aprendido que no debo compararme con lo mejor que puedan
hacer los demás. Compárate con lo mejor que has hecho tú. Todos son diferentes, y algunos son mejores que tú en ciertos aspectos. Busca superarte a ti mismo(a)
en cada actividad que realices.
He aprendido que puedo pretender lo que sea durante un tiempo corto.
Después de eso, más vale que sepa algo. No intentes demostrar que eres
experto(a) en todo, no aparentes lo que no sabes. Nadie lo sabe todo, ten la
humildad de preguntar e informarte para poder opinar.
He aprendido que lo importante no es lo que me pasa, sino
lo que hago con lo que me pasa. Cada experiencia en la vida, por más
insignificante que parezca, tiene algo que debes aprender; que no se te escape.
He aprendido que no importa que tan delgado quiera cortar o
rebanar algo, siempre va a tener dos caras. Recuerda que cada acción que hagas
te afecta por un lado a ti y por el otro a los demás. Siempre pon atención a
tus acciones y a las personas que involucras con ellas.
He aprendido que toma un largo tiempo ser la persona que
siempre he soñado ser. El éxito no se consigue de la noche a la mañana. Hay que
trabajar duro por las cosas que quieres. Ten paciencia. Si sigues intentando,
todo llegará a su tiempo.
He aprendido que es mucho más fácil reaccionar rápida y
apasionadamente ante cualquier situación, que ponerse a pensar y meditar sobre
ella. Recuerda que los instintos no siempre son lo mejor. Relájate y piensa en
cada acción que realizas y/o palabra que dices.
He aprendido que debo siempre despedirme de los seres
queridos con palabras de cariño, pues no puedo saber si es la última vez que los
veo. Diles a las personas que quieres que las quieres siempre. Abrázalos.
Bésalos. Aprovéchalos.
He aprendido que, cuando
pienso que no puedo seguir más, queda mucho camino que puedo aguantar todavía.
No subestimes tu fortaleza al vivir un problema. Siempre piensa que eres más
fuerte que cualquier situación que puedas enfrentar.
He aprendido que soy
responsable de cualquier cosa que hago, no importa cómo me sienta al respecto.
Lo único que va a ser siempre seguro de tus acciones, es que son tuyas. Acepta
las consecuencias, y arregla o disfruta el fruto de lo que hiciste. Aprende de
las acciones que no te gusta aceptar como tuyas y acéptalas.
He aprendido que, o
controlo mi actitud, o ella me controla a mí. Siempre intenta conocerte mejor,
conoce tus capacidades y tus limitaciones. No dejes nunca que tu ego te venza,
menos el pesimismo. Contrólalo y mantente siempre al mando de tus sentimientos.
He aprendido que los
verdaderos héroes son aquellos que hacen lo que tienen que hacer cuando debe de
hacerse, a pesar de cualquier cosa que enfrenten. La humanidad no necesita "súper poderosos" que puedan hacerlo todo y ayuden a todos los demás. La
humanidad necesita que seas tú. Siempre actúa en el momento indicado, no
esperes a que el panorama mejore o que alguien más lo haga por ti. Haz lo que
tienes que hacer.
He aprendido que
saber perdonar toma su tiempo. No es fácil perdonar a los demás, pero es más
difícil vivir eternamente ofendido que aprender a perdonar. Se empieza poco a
poco, y hay que hacerlo con todos, si no, no funciona. Practícalo.
He aprendido que la
gente que yo creía que terminaría conmigo, a veces es la que acaba ayudándome.
Nunca etiquetes a una persona. Conócelos bien y, en base a eso, relaciónate con
ellos de la manera más conveniente para ambos. Recuerda que existen hábitos o
maneras difíciles de dejar, pero que la gente siempre puede cambiar, siempre.
He aprendido que
algunas veces que estoy molesto, tengo todo el derecho de estarlo, pero eso no
significa que tengo el derecho de ser cruel. Controla tus sentimientos de
enojo, puedes lastimar personas y cambiarles la vida para siempre con un simple
detalle que no debía de ser.
He aprendido que la
verdadera amistad continúa creciendo a pesar de la distancia, lo mismo con el
amor. La distancia no siempre es la peor enemiga. Encuentra lo bueno de estar
lejos de las personas que quieres, y aprovecha ese tiempo para conocerlos mejor en
sentidos que no podrías conocerlos estando junto con ellos. Vuelve la distancia tu amiga.
He aprendido que la
madurez tiene más que ver con las cosas que he vivido y lo aprendido de
ellas, y menos que ver con los cumpleaños que he celebrado. Nunca se es tarde
ni temprano para aprender una lección y madurar como persona. De nuevo, ten la
humildad de reconocer y aprender.
He aprendido que la
familia siempre, siempre está presente. Recuerda que la familia no es algo
solamente biológico. Muchas personas que no son tus padres, hermanos o hijos
pueden estar tan cercanas a ti como si compartieran apellido. Aprende a querer
a estas personas como familia.
He aprendido que a
veces no se puede ser perdonado por todos. En este caso, debes aprender a
perdonarte a ti mismo(a). No toda la gente sabe perdonar a los demás y eso lo
tienes que aceptar. Aprende a vivir con tus errores y construye sobre ellos
para no cometerlos nuevamente.
He aprendido que no
importa que tan triste me sienta por algo que no pudo ser, el mundo no va a
detenerse debido a mi pena. Debes seguir adelante siempre y aceptar que lo que
no pasó, simplemente no pasó porque no pudo ser. Será en otro momento o quizás
nunca, pero no debes de quedarte lamentando ese momento. Lo mismo para las cosas que sí pasaron. Avanza.
He aprendido que mi
pasado puede influir en quien soy el día de hoy, pero yo soy responsable de quién quiero ser
y cómo voy a ser a partir de ahora. No te distraigas dándole vueltas a cosas
del pasado. Date cuenta que la vida sigue corriendo y el tiempo se acaba. El
pasado no existe, porque ya fue, y el futuro tampoco, porque nunca llega. Lo
único que tienes es el presente; vívelo.
He aprendido que solo
porque dos personas discuten no significa que no se quieran y, que si no
discuten, no significa que sí se quieran. No tengas miedo de discutir con las
personas que amas. La comunicación y el debate cuando los problemas se
presentan lograrán que estén más cercanos posteriormente. No busques problemas
con ellos. Los que tienen que llegar, llegarán.
He aprendido que no
necesito cambiar de amigos si entiendo que los amigos cambian. Recuerda que la
gente que quieres, al igual que tú, va perfeccionándose y va a cambiar. Aprende
a quererlos con sus nuevas actitudes.
He aprendido que dos
personas pueden estar mirando hacia el mismo lugar y ver algo totalmente
diferente. Aprende a respetar la opinión de los demás, es tan válida como la
tuya. Quizás algún día puedas aprender algo valioso de la opinión de alguien.
He aprendido que mi vida puede ser cambiada en cuestión de
segundos por personas que ni siquiera conozco. Siempre debes de estar
preparado(a) para cualquier dificultad que se pueda presentar. Pon los pies en
la tierra y que nada ni nadie te pueda derribar.
He aprendido que la vida es larga y a la vez corta. Un segundo pasa rápido, una hora no tanto y hay años que parecen ser eternos, o viceversa. Recuerda vivir cada momento con un profundo amor a ti y a la vida misma pues, sea corta o sea larga, sólo se vive una vez y no hay vuelta atrás. No dejes el tiempo escaparse libre entre tus manos, aprovéchalo.
Y tú, lector, de vivir, ¿qué has aprendido?